En la cárcel La Picota: seguridad y 582 celulares
Seguridad

En la cárcel La Picota: seguridad y 582 celulares

Nov 3, 2026

La cárcel La Picota, ubicada en Bogotá, fue objeto de un amplio procedimiento de registro y control que dejó al descubierto cientos de dispositivos de comunicación y diversos elementos no autorizados. Los datos sobre esta intervención fueron revelados por Abelardo De La Espriella a través de sus canales digitales oficiales.

De acuerdo con el balance presentado por el abogado, la labor de inspección se llevó a cabo de manera simultánea en 19 pabellones del centro carcelario. Durante las revisiones internas, las autoridades encargadas del operativo detectaron una gran cantidad de artículos tecnológicos cuya presencia está terminantemente prohibida dentro del recinto penitenciario.

¿Qué elementos fueron incautados durante la inspección?

El balance preliminar detalló el hallazgo de una notable cantidad de herramientas tecnológicas utilizadas para establecer comunicaciones hacia el exterior. En total, el reporte cuantificó 582 celulares incautados en los diferentes espacios revisados de la cárcel La Picota.

Junto a los teléfonos móviles, los uniformados decomisaron 3.754 tarjetas SIM, las cuales permitían alternar líneas telefónicas con rapidez para dificultar cualquier labor de seguimiento o rastreo de las comunicaciones que salían desde las celdas.

El registro de elementos tecnológicos prohibidos en el establecimiento penitenciario también incluyó los siguientes componentes:

  • Un total de 38 módems destinados a la distribución de internet inalámbrico.
  • Seis antenas Starlink empleadas para obtener conexión satelital de alta velocidad.
  • Diferentes accesorios electrónicos y repuestos para telefonía móvil.
  • Un arsenal compuesto por 356 armas cortopunzantes de fabricación artesanal e industrial.
  • Sustancias estupefacientes dosificadas y diversas cantidades de dinero en efectivo.

La presencia de antenas Starlink llamó especialmente la atención debido a la capacidad de estos dispositivos para suministrar conexión independiente a la red de telecomunicaciones tradicional, sorteando los bloqueadores de señal instalados habitualmente en los establecimientos carcelarios.

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El impacto de las comunicaciones en la cárcel La Picota

El reporte entregado por Abelardo De La Espriella subrayó la gravedad que representa el ingreso desmedido de estos aparatos ilegales en la cárcel La Picota. Según advirtió el jurista, la permanencia de dispositivos tecnológicos facilita que personas privadas de la libertad continúen ejerciendo actividades delictivas sin mayores restricciones territoriales.

En su pronunciamiento público, sostuvo con firmeza que los centros penitenciarios del país no pueden funcionar como plataformas logísticas para articular crímenes. Desde su perspectiva, estos lugares deben evitar a toda costa la coordinación de extorsiones y amenazas orientadas a intimidar a la población civil.

El uso continuo de tarjetas SIM intercambiables y equipos móviles permite a las estructuras criminales operar esquemas de extorsión telefónica continuos. Esta problemática compromete la seguridad ciudadana y debilita la efectividad de las medidas judiciales impuestas a los reclusos que permanecen en la cárcel La Picota.

El debate sobre el control en centros penitenciarios

Este nuevo hallazgo reactivó la discusión nacional sobre la efectividad de los filtros de control y vigilancia en los diferentes centros penitenciarios que operan en el país. El ingreso continuado de armas, drogas y cientos de equipos tecnológicos evidencia vulnerabilidades estructurales en las cadenas de custodia e ingreso de visitas y encomiendas.

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Especialistas del sector recuerdan que la prohibición de estos elementos busca neutralizar cualquier puente de comunicación no regulado entre los reclusos y el exterior. Impedir que la cárcel La Picota sea un foco de operaciones delictivas requiere revisiones periódicas minuciosas y una supervisión constante en cada filtro perimetral.

Asimismo, la tenencia no autorizada de antenas y redes satelitales plantea un desafío tecnológico inédito para el sistema penitenciario, el cual se ve obligado a actualizar sus protocolos de interdicción y detección electrónica ante métodos de conexión cada vez más sofisticados.

La falta de confirmación institucional y próximos pasos

Pese a la trascendencia de las cifras divulgadas a través de la cuenta de X de Abelardo De La Espriella, la información disponible corresponde únicamente a su testimonio público. Hasta el momento, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario no ha emitido un pronunciamiento que confirme de manera oficial los pormenores del procedimiento.

La ausencia de un reporte formal por parte de la entidad carcelaria deja abierta la expectativa sobre el destino judicial del material confiscado en la cárcel La Picota. Se espera que en las próximas jornadas las autoridades competentes ofrezcan detalles sobre los responsables del ingreso de estos elementos y las sanciones disciplinarias aplicables.

La ciudadanía y diversos sectores sociales aguardan un pronunciamiento que clarifique las circunstancias del registro en la cárcel La Picota y trace las acciones definitivas para reforzar la seguridad en el penal.

Fuente: periodicovirtual.com

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