Balance oficial: ataques a la Policía y 109 capturas
Los ataques a la Policía durante los últimos años fueron atribuidos directamente al anterior gobierno por el presidente Abelardo De La Espriella este miércoles 4 de noviembre, durante un acto institucional donde presentó medidas frente al orden público nacional. El mandatario vinculó el deterioro de las condiciones de seguridad que padecieron los uniformados con las decisiones políticas de la administración de Gustavo Petro.
El señalamiento institucional por los ataques a la Policía
Durante su pronunciamiento, el jefe de Estado sostuvo que las agresiones sufridas por los integrantes de la institución policial respondieron a una postura de condescendencia frente a las agrupaciones armadas ilegales. De acuerdo con sus afirmaciones, dicha conducta facilitó el accionar violento de distintas bandas en diversas regiones de la geografía nacional.
De La Espriella calificó a la administración previa como un régimen de corte socialcomunista que terminó cediendo terreno ante el terrorismo y el crimen organizado. Bajo esta perspectiva, aseguró que esa permisividad derivó en constantes ataques a la Policía, comprometiendo la estabilidad institucional y la integridad de quienes ejercen labores de vigilancia y control territorial.
El mandatario afirmó de manera categórica que tales concesiones llegaron a su fin y que su administración mantendrá un enfrentamiento directo contra las redes delictivas. Asimismo, enfatizó que la fuerza pública contará con el respaldo gubernamental necesario para recuperar el dominio en las zonas donde las estructuras delincuenciales buscaron asentarse.
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¿Qué resultados deja la intervención desplegada en Cúcuta?
Como parte de las directrices establecidas para frenar estas amenazas, el Gobierno ejecutó un amplio despliegue en la capital del departamento de Norte de Santander. La denominada Operación Némesis se desarrolló de manera continua durante una noche y madrugada completa para desarticular focos delincuenciales en puntos estratégicos.
El mandatario supervisó personalmente las labores tácticas orientadas a restablecer la tranquilidad ciudadana en esta zona de frontera. En los balances presentados se destacó la contención de múltiples delitos de alto impacto que afectaban a los habitantes del departamento:
- Un total de 109 capturas registradas durante las primeras horas de la madrugada.
- La ejecución de 49 allanamientos en sectores urbanos priorizados.
- La aplicación de 32 expulsiones del territorio conforme a la normativa vigente.
- La incautación de 12 armas de fuego en poder de presuntos infractores.
- El decomiso de más de 10 kilos de estupefacientes preparados para distribución.
- La recuperación de mercancía avaluada en $ 500 millones proveniente de ilícitos.
Estas acciones buscan neutralizar redes involucradas en homicidios, extorsión, narcotráfico, contrabando y minería ilegal, actividades que debilitaban la protección ciudadana y propiciaban nuevos ataques a la Policía en sectores periféricos.
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El papel de la fuerza pública en la nueva política de seguridad
La estrategia actual busca modificar la correlación de fuerzas en los municipios más afectados por la presencia de grupos armados. Para la presidencia, la política de seguridad debe garantizar que los miembros policiales dispongan de herramientas tácticas y apoyo jurídico permanente en el cumplimiento de sus labores constitucionales.
El gobernante expresó su respaldo a los hombres y mujeres que integran los organismos de seguridad, resaltando su compromiso durante las largas jornadas operativas. Aseguró que la tranquilidad ciudadana solo podrá restablecerse si se frena la hostilidad criminal y se previene que ocurran nuevos ataques a la Policía en cumplimiento de su deber.
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En este sentido, la articulación entre autoridades judiciales y unidades policiales continuará reforzándose con el fin de evitar la impunidad de las bandas que desafían la ley. Las declaraciones enfatizaron que el fortalecimiento operativo es fundamental para recuperar el principio de autoridad en los centros urbanos más vulnerables frente al crimen organizado.
Perspectivas frente a los ataques a la Policía y el control territorial
La meta fijada por el Ejecutivo apunta a sostener los operativos en diversas capitales y áreas rurales donde persisten disputas territoriales. Para el Gobierno, contener los ataques a la Policía resulta un paso indispensable para avanzar en la estabilización de los corredores viales y comerciales del país.
Las autoridades locales y departamentales continuarán coordinando medidas de prevención e inteligencia militar en Norte de Santander y otras zonas complejas. Se prevé que los resultados obtenidos en las primeras intervenciones sirvan de base para los próximos despliegues que buscarán consolidar la política de seguridad en todo el territorio nacional.
Fuente: semana.com

