Fracking en Colombia: Drummond iniciará en 2027
Drummond Energy prevé iniciar el fracking en Colombia en 2027, en la cuenca Cesar-Ranchería, entre La Guajira y Cesar.
El fracking comenzará a desarrollarse formalmente en Colombia a partir de 2027, según reveló la compañía Drummond Energy, que prevé iniciar las primeras perforaciones de yacimientos no convencionales en la cuenca Cesar-Ranchería, un territorio ubicado entre los departamentos de La Guajira y Cesar. La noticia marca un giro relevante en la política energética del país, que hasta ahora había mantenido el desarrollo de esta técnica en fase de discusión y pilotos.
Con este anuncio, Drummond renuncia a la construcción de una planta regasificadora que tenía prevista en Ciénaga, Magdalena, para redirigir sus esfuerzos hacia la explotación de hidrocarburos no convencionales mediante fracturamiento hidráulico, técnica que consiste en fracturar las rocas del subsuelo inyectando grandes volúmenes de agua, arena y químicos a alta presión para liberar el petróleo y el gas atrapados en las formaciones geológicas.
¿En qué contratos se basa el proyecto?
El desarrollo hace parte de cuatro contratos que la compañía mantiene con la Agencia Nacional de Hidrocarburos, identificados como CR2, CR3, CR4 y La Loma. Nelson Castañeda, presidente ejecutivo de la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios de Petróleo, Gas y Energía (Campetrol), señaló que Drummond estaría en capacidad de realizar las primeras perforaciones en aproximadamente un año, un cronograma que refleja el avance técnico ya alcanzado en la formación conocida como La Luna, presente tanto en el Magdalena Medio como en la cuenca Cesar-Ranchería.
Según los documentos de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, los contratos CR2 y CR3 fueron firmados en diciembre de 2016 y se encuentran actualmente en fase de exploración, aunque suspendidos, mientras que el contrato CR4 fue firmado en diciembre de 2023 y se mantiene en fase cero. Castañeda explicó que ya existe experiencia técnica suficiente para pasar directamente de los debates sobre el fracking a su ejecución, sin necesidad de desarrollar nuevos pilotos previos.
¿Cuándo se verán los primeros resultados?
Pese al inicio anunciado para 2027, la producción comercial no será inmediata. Castañeda explicó que inicialmente se requerirán entre 10 y 12 pozos para determinar aspectos técnicos clave, como el espaciamiento adecuado entre perforaciones, la longitud de las fracturas y la productividad real de las formaciones geológicas identificadas. El experto señaló que no será necesario realizar una exploración convencional adicional, dado que las formaciones ya fueron identificadas previamente, y que la industria puede apoyarse en la experiencia acumulada de proyectos similares desarrollados en Estados Unidos y Argentina.
Aunque se estima que la explotación de yacimientos no convencionales podría multiplicar por cerca de 70 las reservas de gas del país y por cuatro las de petróleo, Castañeda advirtió que el fracking no ofrecerá una respuesta inmediata a la situación energética nacional, señalando que las decisiones que se tomen actualmente solo se reflejarán en resultados concretos dentro de aproximadamente cuatro años.
¿Qué dice Drummond sobre las zonas protegidas?
Alberto García, gerente en Colombia de Drummond, explicó que para el desarrollo del proyecto será esencial contar con una sólida voluntad política y garantizar estabilidad jurídica a largo plazo, además de las respectivas licencias ambientales y la atracción de inversionistas interesados en el sector. García estimó que la inversión conjunta de todos los operadores del país, incluyendo a Ecopetrol, podría alcanzar los 10.000 millones de dólares en los próximos cuatro años, si las condiciones para el desarrollo del fracking en Colombia resultan favorables.
Respecto a la cuenca Cesar-Ranchería específicamente, el directivo señaló que la formación identificada podría albergar hasta 20 billones de pies cúbicos de gas natural producible, una cifra que multiplicaría por más de diez las reservas actuales del país. García también fue enfático en asegurar que la compañía nunca desarrollará actividades de fracking en parques naturales ni en zonas montañosas, limitando su operación exclusivamente a áreas planas y despejadas.
Respaldo del Gobierno Nacional al fracking
El anuncio de Drummond se produce en un contexto de respaldo explícito del Gobierno Nacional a esta técnica de extracción. Durante su campaña presidencial, Abelardo de la Espriella se hizo célebre por su promesa de impulsar el “fracking a lo que dé”, aunque posteriormente matizó su posición asegurando que se realizarían pilotos previos. En su discurso de posesión, sin embargo, reafirmó su intención de desarrollar la técnica bajo los más altos estándares técnicos y ambientales, con el fin de garantizar la seguridad energética del país.
Por su parte, funcionarios del sector han insistido en que la prioridad nacional es la seguridad energética y que su labor será vigilar que el fracking se desarrolle siguiendo los mejores estándares internacionales, asegurando además que la técnica ocupará menos del 2% del territorio nacional y que nunca se aplicará en áreas estratégicas o protegidas del país.
El camino recorrido desde 2020
El debate sobre el fracking en Colombia no es nuevo. En 2020, durante el gobierno de Iván Duque, se emitió el decreto 238, que creó el marco regulatorio para desarrollar pilotos de fracking en yacimientos no convencionales, con el objetivo de evaluar los impactos ambientales, sociales y económicos de esta técnica de extracción, antes de avanzar hacia una explotación comercial a gran escala.
Los primeros dos pilotos autorizados bajo ese marco regulatorio estaban previstos para el Valle Medio del Magdalena, pero fueron frenados durante el gobierno de Gustavo Petro y nunca avanzaron hacia las etapas de perforación y fracturamiento hidráulico. Según el diseño original establecido en el decreto de 2020, la fase de construcción y perforación de los pilotos tomaría entre uno y dos años, mientras que la evaluación posterior de resultados por parte del Gobierno y de expertos técnicos podía extenderse entre tres y cinco años adicionales desde el inicio de las operaciones.



