Colombia se unió a la Coalición de las Américas Contra los Carteles, liderada por EE.UU. Hegseth confirmó operaciones conjuntas contra el narcoterrorismo.

Colombia se incorporó a una nueva estrategia regional liderada por Estados Unidos para enfrentar a organizaciones vinculadas al narcotráfico y al crimen organizado. El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, aseguró este miércoles que el Gobierno colombiano autorizó la realización de operaciones militares conjuntas con fuerzas de Estados Unidos para combatir estructuras calificadas como narcoterroristas.
El anuncio se dio durante una reunión en Ciudad de Panamá, donde Hegseth afirmó que el presidente Abelardo de la Espriella había solicitado formalmente el apoyo del Departamento de Defensa estadounidense para emprender acciones contra grupos terroristas y sus redes. Hasta el momento, el Ministerio de Defensa de Colombia no había emitido una declaración pública sobre los detalles de la autorización.
Durante el mismo encuentro, el ministro de Defensa colombiano, general Jorge Mora, formalizó la entrada del país a la Coalición de las Américas Contra los Carteles (A3C), convirtiéndose en el integrante número 19 de esta iniciativa derivada del Escudo de las Américas, el mecanismo promovido por Washington para fortalecer la cooperación regional contra el narcotráfico.
El movimiento representa un cambio significativo en la relación de seguridad entre Bogotá y Washington, especialmente tras el reciente relevo político en Colombia. Con esta decisión, el país vuelve a ocupar un lugar destacado dentro de la estrategia estadounidense de cooperación militar en América Latina.
Hegseth también destacó los acuerdos alcanzados con otros gobiernos de la región. Ecuador fue el primer integrante de la coalición en realizar operaciones directamente junto con Estados Unidos, luego de que el Gobierno de Daniel Noboa iniciara en marzo acciones conjuntas contra organizaciones criminales declaradas terroristas. Honduras y Guatemala, por su parte, avanzan en conversaciones para sumarse a este tipo de cooperación, aunque sin acciones tan concretas como las de Ecuador y Colombia.
La incorporación de Colombia amplía así el alcance de la cooperación militar promovida por Washington en la región y abre una nueva etapa de coordinación entre las fuerzas de ambos países.



