Incendios en Bogotá y Cundinamarca: Enel activa 240 cuadrillas para blindar el servicio de energía
Incendios forestales y quemas amenazan las redes eléctricas durante la temporada seca de El Niño en Bogotá y Cundinamarca. Enel activó 240 cuadrillas técnicas y coordinó podas preventivas para evitar cortes del suministro.
Los incendios de cobertura vegetal y las quemas no controladas representan una amenaza inminente para la estabilidad del suministro eléctrico en la capital de la República y los municipios aledaños. Ante el incremento de las temperaturas, la reducción drástica de las lluvias y la acumulación de pastos secos derivada del fenómeno de El Niño, la empresa Enel Colombia activó un plan especial de contingencia y prevención técnica para evitar afectaciones sobre el cableado de media y alta tensión, postes y subestaciones que abastecen a más de cuatro millones de usuarios en esta zona del país.
El plan operativo contempla el despliegue permanente de 240 cuadrillas especializadas en atención eléctrica y manejo forestal, equipadas para responder de manera prioritaria a emergencias sobre la infraestructura energética. Estas acciones se desarrollan en coordinación directa con el Distrito Capital, la Secretaría Distrital del Hábitat, el Jardín Botánico de Bogotá, el Cuerpo Oficial de Bomberos y la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), priorizando la poda de ramas en contacto con cables y la tala técnica de árboles en riesgo de colapso sobre las líneas de conducción.
Puntos críticos donde los incendios amenazan las redes
El riesgo de conflagración presenta dinámicas distintas según el entorno geográfico de la sabana. En las zonas urbanas y barrios residenciales, el peligro se concentra en el almacenamiento indebido de maderas, cartones, residuos reciclables y elementos inflamables bajo los postes y transformadores. Otro foco de preocupación se encuentra en las cámaras de inspección subterráneas que carecen de tapas protectoras, espacios donde suelen acumularse plásticos, llantas viejas y basuras secas que pueden detonar siniestros térmicos al interior de los ductos subterráneos.
Por otro lado, en los sectores rurales y veredales de Cundinamarca, el material combustible predominante está constituido por leña acumulada, maleza deshidratada y restos de podas agrícolas cerca a las servidumbres eléctricas. Las autoridades recordaron que durante 2025 se atendieron 157 eventos asociados a fuego en vegetación en el Distrito, cifra que incluyó 102 quemas y 50 conatos forestales, situaciones que consumieron coberturas naturales y demandaron cortes preventivos del fluido eléctrico.
Para evitar incidentes de gran magnitud, la compañía distribuidora instó a la ciudadanía a no realizar quemas agrícolas a cielo abierto, evitar arrojar colillas encendidas o vidrios en zonas boscosas y abstenerse por completo del uso de pólvora o artefactos pirotécnicos cerca de ecosistemas de ladera y tendidos eléctricos.
En caso de advertir llamas próximas a las torres de energía, cables descolgados o postes averiados por el fuego, la directriz institucional es mantener un perímetro de seguridad mínimo de tres metros y reportar de inmediato la novedad a la línea (601) 511 51 15 o a la aplicación móvil oficial de la empresa, complementando el aviso al número de emergencias 123. Los técnicos recuerdan que cualquier cable caído sobre la vegetación debe considerarse energizado para prevenir descargas letales.
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La gestión anticipada del riesgo resulta fundamental para mitigar el impacto operativo de la sequía sobre la infraestructura vital de la sabana. El monitoreo técnico continuará activo en los cerros orientales y zonas rurales mientras persistan los pronósticos de clima seco y temperaturas elevadas en el altiplano cundiboyacense.



