Desmovilización de integrantes de las disidencias debilita estructura armada en el Bajo Cauca
Desmovilización voluntaria de dos hombres pertenecientes al esquema de seguridad de las disidencias armadas se registró ante el Ejército. Los excombatientes entregaron fusiles, pistolas y municiones para ingresar a la ruta de sometimiento.
La desmovilización de actores armados ilegales volvió a reflejar fisuras internas en los mandos de las disidencias de las Farc. Durante el despliegue de operaciones militares sostenidas por tropas de la Séptima División del Ejército Nacional, en coordinación directa con fiscales de la Fiscalía General de la Nación, dos integrantes de la denominada Estructura 4 decidieron deponer sus armas y presentarse voluntariamente ante las autoridades en el corregimiento de Puerto López, jurisdicción rural del municipio de El Bagre.
Los individuos hacían parte del círculo de confianza y seguridad personal de alias Alonso, segundo cabecilla visible de esa facción armada ilegal, la cual sostiene actividades delictivas en corredores de El Bagre y Segovia, extendiendo su accionar hasta el municipio de Montecristo, al sur del departamento de Bolívar. En su entrega a la fuerza pública, los desertores pusieron a disposición de las autoridades un fusil de asalto, un arma de fuego corta tipo pistola, proveedores metálicos y más de cuarenta proyectiles de diferentes calibres.
Impacto operacional tras la desmovilización en el territorio
El abandono voluntario de las filas rebeldes impacta la seguridad inmediata del mando guerrillero en la zona. Voceros de las instituciones armadas recalcaron que esta entrega altera la rutina de movilidad de alias Alonso, obligándolo a modificar sus desplazamientos, desarticular sus anillos de contención y desconfiar de sus cuadros subordinados. Este quiebre en la confianza interna genera un desgaste psicológico sobre el resto de combatientes que aún integran el grupo alzado en armas.
Asimismo, los mandos castrenses indicaron que los testimonios y elementos entregados abren una oportunidad invaluable para enriquecer las labores de contrainteligencia militar: “Esto abriría una ventana de oportunidad de inteligencia de alto valor para obtener información sobre ubicación, armamento, caletas y red de apoyo de este grupo armado”, puntualizaron los portavoces del Ejército. Los datos aportados permitirán identificar rutas de abastecimiento, depósitos clandestinos de material bélico y redes de apoyo logístico que nutren las finanzas de las estructuras ilegales en el Bajo Cauca.
Una vez formalizada la entrega física del material de guerra, los dos hombres fueron trasladados bajo custodia especializada para quedar a disposición del Grupo de Atención Humanitaria al Desmovilizado y Apoyo al Sometimiento Individual a la Justicia. En este proceso, recibirán asistencia médica, acompañamiento jurídico preliminar y la evaluación requerida para certificar su paso hacia la ruta institucional de reincorporación y convivencia en el marco de la ley.
Las Fuerzas Militares recordaron que las operaciones ofensivas de control territorial continuarán activas en el nororiente colombiano para neutralizar la extorsión, la minería ilícita y el narcotráfico. A su vez, el mando conjunto reiteró el llamado a quienes todavía integran estas organizaciones para que abandonen las armas de forma anticipada antes de verse expuestos a combates armados.
No te pierdas nada en TikTok
La vía del sometimiento voluntario a la justicia continúa posicionándose como una salida legal e individual frente a la intensificación de las maniobras de la fuerza pública en las zonas rurales del país. La articulación institucional garantiza los derechos fundamentales de los desmovilizados mientras se fortalecen las medidas operacionales para salvaguardar la seguridad de las poblaciones más golpeadas por la violencia armada.



